ENFERMEDADES

 Los cachorros de labrador generalmente se traen a la casa a las ocho semanas de edad.31 La expectativa de vida en la raza es de entre 10 a 12 años, siendo una raza relativamente sana con pocos problemas de importancia. Los temas destacados relacionados con la salud y el bienestar son:

Trastornos hereditarios
Los labradores son un tanto propensos a displasia de cadera y displasia de codo, por ser perros de esqueleto grande, aunque no tanto como algunas otras razas. Las revisiones de cadera se recomiendan antes de la cría y, a menudo son recomendados suplementos para las articulaciones.
Los labradores también sufren el riesgo de padecer problemas de rodilla. La luxación de rótula es un hecho común en donde la rodilla se disloca para después volver a su lugar.
Problemas con los ojos también son posibles, particularmente atrofia progresiva de retina, cataratas, distrofia corneal y displasia de retina. Los perros que están destinados para la cría deben ser examinados por un veterinario oftalmólogo para obtener una valoración del ojo.
La miopatía hereditaria, es un trastorno hereditario raro que causa una deficiencia en la fibra muscular del tipo II. Los síntomas incluyen un modo de andar afectado o «salto de conejo», y en casos excepcionales ventroflexión del cuello acompañado de una postura cifótica.
Los labradores a menudo sufren de colapso inducido por el ejercicio, un síndrome que causa hipertermia, debilidad, colapso, y la desorientación después de episodios cortos de ejercicio.
Hay una pequeña incidencia de otras enfermedades, tales como enfermedad autoinmune y sordera, ya sea congénita o desarrollada después.

Obesidad
El labrador fácilmente puede sufrir de sobrepeso, debido a su afinidad por las golosinas y a su buena relación con las personas. La falta de actividad física también es un factor que contribuye. Un labrador saludable debe mostrar un leve estrechamiento en la cintura entre la caja torácica y los cuartos traseros, conocido como «reloj de arena» y mantenerse en forma, sin sobrepeso. El exceso de peso está fuertemente implicado como un factor de riesgo en el desarrollo posterior de la displasia de cadera o de otros problemas en las articulaciones y diabetes, y puede también contribuir a reducir su salud en general cuando son mayores. La artritis es común en los labradores más viejos, especialmente los que tienen sobrepeso. Un estudio llevado a cabo por el fabricante de alimentos Purina, durante 14 años sobre 48 perros y publicado en 2003, indicó que los labradores alimentados para mantener un peso apropiado vivían dos años más que aquellos que se alimentaban libremente y sin control, poniendo de manifiesto la importancia de no sobrealimentar a estos perros. El peso de un labrador adulto debe oscilar entre los 27 y los 36,4 kilogramos el macho, y entre 25 y 31,7 kilogramos la hembra.

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